jueves, 7 de mayo de 2009

El funeral por Eusebio

Son casi las once de la noche, pero no quiero dejar pasar las horas sin escribir algo sobre el Funeral que hemos celebrado por el eterno descanso de Eusebio en la Iglesia del Espíritu Santo.

Hace muchos años que no veía la iglesia tan abarrotada, y, sin embargo, nunca perdí la conciencia de estar en familia. Allí estaba todo mi viejo colegio de Aldeafuente: antiguas alumnas de distintas promociones, profesoras de ahora y de antes, padres, maridos de mis chicas. A algunos los conozco bien porque casi les di el "visto bueno" para celebrar su boda.

Antes de terminar la Santa Misa les recordé una pequeña anécdota. Cuando publiqué la primera edición de "el belén que puso Dios", puse en la dedicatoria: "a las antiguas alumnas, para que no os vayáis muy lejos". El sentido era claro: para que no os alejéis de lo que habéis recibido en el cole y para que volváis a vuestro viejo cura de vez en cuando. Pero hubo una errata: en lugar de poner "para que no os vayáis muy lejos", los duendes de la imprenta suprimieron el "os" y quedó así: "para que no vayáis muy lejos".

Me llevé un enorme disgusto. Ese sencillo pronombre, en mi opinión, cambiaba completamente el sentido de la frase: "no ir muy lejos", significa no progresar, no alcanzar metas ambiciosas. No sé si mi interpretación era exacta, pero me llevé un berrinche. Gracias a Dios la primera edición del libro se agotó en una semana, y resolvimos el problema (o mi neurosis) en la segunda.

Hoy, al ver a tantas antiguas arropando a las hijas de Eusebio, me he sentido feliz y hasta orgulloso. Me he conmovido como ellas y he dejado que el corazón hablase sin freno en la homilía.

Al terminar, los abrazos y besos convirtieron el funeral en una fiesta de la que participamos todos. También Eusebio, que está feliz en el Cielo.


10 comentarios:

Mago dijo...

Nos encomendaremos a Eusebio para que nos jale a todos al cielo y estemos muy felices contemplando el rostro de nuestro buen Dios. Gracias de nuevo Don Ernesto por las historias tan entrañables que nos cuenta. Siento que conocí a Eusebio. Ya será en el cielo!!! Ya me siento parte de su familia...

Isa dijo...

Mago, será don Enrique, ¿no?...
Qué emocionante tuvo que ser, ¡qué pena no haber ido a ese colegio! cuenta tantas cosas de él que hasta le estoy cogiendo cariño.
Espero que Eusebio interceda mucho por todas las alumnas del cole.

Altea dijo...

Es que SÓLO los cristianos podemos salir emocionados al hablar de un tema como la muerte. ¿Por qué la gente no se dará cuenta de eso?
¡Qué suerte hemos tenido algunos con nuestros padres!

Ana dijo...

Hola Don Enrique, soy Anita. Es la primera vez que escribo en su blog y es para agradecerle el funeral tan bonito que dijo ayer por mi padre (opinión generalizada que no paré de escuchar en esos besos y abrazos que nos dieron todos los que nos acompañaron).De verdad, muchísimas gracias!!
Muchos besos

Anónimo dijo...

Eso, que nos jale!

Enrique Monasterio dijo...

Chon, lo siento. No he publicado tu comentario, porque no me parece pertinente. Si me das tu correo electrónico te explicaría la razón.

Laurita dijo...

Es muy difícil ser grande en vida, y a veces no siempre se le hace justicia a los grandes hombres cuando mueren. A veces ha sucedido que bellas personas no han recibido en su funeral el homenaje que merecían, y se han ido a la otra vida solos y olvidados. Me alegro mucho de que no haya sido así con este señor. Por lo que usted nos cuenta, todos los que quisieron estar allí lo hicieron movidos por el más profundo y sincero afecto. Ojalá sucediera así siempre con todo el que lo merece.

Un saludo

cristina v dijo...

Fue un funeral entrañable y una homilía preciosa.
Eusebio, se habrá sentido muy orgulloso, sobre todo de Ana y sus hijas que nos han dado un gran ejemplo de fortaleza.
La Iglesia abarrotada, pero lo tenían facíl porque es una familia que se hace querer. La Salve Marinera fue emocionante,de nudo en la garganta.
En fin cuantos buenos recuerdos al volver a ver a tantas gente del colegio.
Don Enrique muchas gracia por todo.

cristina v dijo...

Laurita, me ha encantado tu comentario, así es.
Por cierto don Enrique, Cristina se casa el sábado 16, acuérdese y encomiéndela mucho. Gracias

Mago dijo...

Isa, sí es don Enrique. Lo confundí con don Ernesto Juliá. Es que los dos son sacerdotes que se han dejado la vida guiando a los demás y uno se siente como en casa cuando los trata.