martes, 16 de agosto de 2011

Escuchar

Seguro que alguien me entiende. Por eso lo escribo.
Esta mañana, sentado en el jardín de Molinoviejo, mientras veía amanecer como otros días, he comprendido, al fin, por qué me gusta tanto el silencio. El silencio me hipnotiza porque no existe.
No tendría sentido quedarse extasiado ante una pura ausencia de palabras o de ruidos. Ante el silencio, sí, porque el silencio está lleno de voces mágicas, de melodías inexplicables, de ecos olvidados que buscan unos oídos preparados para escuchar.
Dios escribe un mensaje en cada minuto de silencio. Y es completamente cierto que pasa un ángel cuando en medio del bullicio de una conversación se abre un hueco en el aire y todos callan sin saber por qué.
Creo que habrá que incorporar una asignatura nueva a los planes de estudio de los niños. No sé cómo llamarla. ¿“Escuchar”?


13 comentarios:

Gonzalo dijo...

Por supuesto que le entiendo... aunque no le comparta un pequeño detalle: El silencio sí existe.

Claro que existe. Pues anda que no es bonito escuchar y rebuscar en el silencio.

DAVID DIAZ CRIADO dijo...

Pues yo tambien tengo que aprender a escuchar, porque aunque se me da muy bien escuchar a los humanos seguramente no escucho muy bien las cosas que Dios quiere decirme.
Acabo de llegar anoche de rezar durante 3 dias en Garabandal y ahora veremos si he escuchado...

Lucía dijo...

Interesante visión. Me gusta.

yomisma dijo...

Yo le entiendo mientras le leo en el silencio de mi casa. Aunque es bien temprano (6:46am), me gusta esta hora en la que no se oye mas que a la nevera. Y puedo empezar el día con las voces del alma y no las del bullicio de mi entorno. Añorado silencio.

Anónimo dijo...

Pequeño gran artículo
¿Escuchar? Algo que necesitamos todos, grandes y pequeños
Gracias por la reflexión
Ah! Siempre a la escucha, a su escucha

Papathoma dijo...

Conozco a alguien que andaba intentando hacer oración y se quejó un día a Dios: "¿por qué ya no me hablas?" y se ve que esta vez sí había silencio en su interior, porque escuchó: "¡porque no callas!"

El silencio lo inventó Dios para poder hablarnos.

Vila dijo...

Perdóneme por romper su silencio, ¿se llevó la cámara finalmente? o se la ha vuelto a olvidar.

Ande, porfa!! ponganos una fotito de esos amaneceres o de los bellísimos anocheceres de los que estará disfrutando esto días.

A mí el silencio, de vez en cuando, me gusta, pero es bien difícil de conseguir. Cuando este año me fui a un curso de retiro, tras 20 años de esquivarlos, fue una pasada. Ahora, a diario, es complicado, yo prefiero la soledad de la noche, cuando están todos dormidos en casa.

Almudena dijo...

A mí siempre me llamó la atención eso de "inclina el oído" que dice el salmo. Es muy expresivo

Antuán dijo...

Vale, si que hay que saber escuchar en el silencio -me recuerda a la: historia interminable cuando Atreyu va en busca de una respuesta y solo encuentra el silencio. Pero a mi no me convence del todo necesito llenarlo de musica y canciones. Eso tambien cuenta. Adiosle

Rosario dijo...

Muchas veces el silencio es la mejor compañía.

Papathoma dijo...

Hace una hora que he llegado a Madrid y estoy literalmente temblando. Como por el frío no parece que sea, va a ser de la emoción.

yomisma dijo...

Papathoma: te has llevado a las niñas?

Bernardo dijo...

Saludos desde Alemania

Julian Treasure estará muy de acuerdo con esta entrada. Y como es un experto en sonido, nos podría ayudar a entender el "cómo":

http://www.youtube.com/watch?v=cSohjlYQI2A