sábado, 20 de agosto de 2011

San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia



El Santo Padre ―o el Concilio Ecuménico― otorga tradicionalmente a ciertos santos el título de “Doctores” para reconocerlos como eminentes maestros de la fe para los fieles de todos los tiempos.
De los ocho Doctores originales, cuatro eran Padres del Occidente: San Gregorio Magno, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo (proclamados Doctores en el 1298) y cuatro eran del Oriente: (1568): San Atanasio, San Juan Crisóstomo, San Basilio Magno y San Gregorio Nacianceno.  En la actualidad hay 33 Doctores, entre ellos tres mujeres (Santa Teresa de Jesús, Santa Catalina de Siena y Santa Teresa de Lisieux).
Esta mañana en la Catedral de la Almudena, el Santo Padre acaba de anunciar que San Juan de Ávila, patrono del clero español, recibirá muy pronto este título. 


Queridos hermanos:

Con gran gozo, quiero anunciar ahora al pueblo de Dios, en este marco de la Santa Iglesia Catedral de Santa María La Real de la Almudena, que, acogiendo los deseos del Señor Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Eminentísimo Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, de los demás Hermanos en el Episcopado de España, así como de un gran número de Arzobispos y Obispos de otras partes del mundo, y de muchos fieles, declararé próximamente a San Juan de Ávila, presbítero, Doctor de la Iglesia universal.
Al hacer pública esta noticia aquí, deseo que la palabra y el ejemplo de este eximio Pastor ilumine a los sacerdotes y a aquellos que se preparan con ilusión para recibir un día la Sagrada Ordenación.

Invito a todos a que vuelvan la mirada hacia él, y encomiendo a su intercesión a los Obispos de España y de todo el mundo, así como a los presbíteros y seminaristas, para que perseverando en la misma fe de la que él fue maestro, modelen su corazón según los sentimientos de Jesucristo, el Buen Pastor, a quien sea la gloria y el honor por los siglos de los siglos.
Amén.

1 comentario:

Familia dijo...

Me alegra esta noticia. A San Juan de Ávila le tengo encomendada una labor apostólica en una Iglesia que lleva su nombre. Leer esta nueva me llena de alegría, segura de que será tenida en cuenta mi petición por intercesión de este santo.