martes, 15 de diciembre de 2009

Sigo de viaje

Alerta amarilla
Dicen que hace mucho frío, que la nieve y el hielo cubren la Península, que estamos en alerta amarilla y roja. O sea que fuera del coche ahora mismo, las manos sobre el capó y que nadie se mueva sin permiso de la autoridad competente.

Nunca agradeceremos bastante el desvelo de nuestros poderes públicos. Gracias a ellos, la Nacional I está desierta, las areas de servicio, vacías y uno puede viajar sin problemas por la autopista bajo un sol esplendoroso.

¿Nieve? No, lo siento. Aún no he visto un solo copo.


12 comentarios:

Isa dijo...

Jejeje...pues a mí me dijeron que en Madrid había nevado...Y las carreteras están muchas cortadas; mi padre iba ayer por motivos de trabajo a Madrid en tren y tuvo que volverse a mi casica...
Pero vamos, que yo le creo a usted siempre...
Además, hoy ha salido un sol radiante en mi querida ciudad, aunque, como es normal, hace muuuucho frío.

jose dijo...

Hace bastante tiempo, también opinaba usted, algo parecido sobre los consejos de la DGT...

La autopista está vacía y usted circulará sin problemas, hasta que los tenga.

Todo profesional sabe que casi nunca hacen falta las cadenas, excepto en alguna rara ocasión. Pero es mejor prevenir mejor que lamentar.

Usted viaja solo (creo). Pero la cosa cambiaría si llevase de pasajeros a tres niñitas y una mujer ¿O no?

Vamos a ver si predicamos y escuchamos, señor Enrique Monasterio.

Las cosas deben de ser así con la climatología. Usted agradezca a Dios la suerte que tiene de no coger una placa de hielo aislada y verse en la cuneta.

Mi tío fué sacerdote y mi mejor amigo, es también sacerdote, aunque mayor ya (77 años). Y puedo decirle, que noto cierto orgullo común, en demostrar no sé el qué, en ocasiones. Entiendo que todos somos humanos. Por supuesto.

No entiendo a veces, que la sencillez y la humildad que Jesús demostró con los seres humanos y que ustedes predican, no llegue a ustedes con plenitud en todas las ocasiones y circunstancias.

Un saludo y enhorabuena por el blog

Dani dijo...

Bueno, siempre se ha dicho que más vale prevenir que curar. Imagínese que no avisan, se encuentra con un atasco y al final, más tarde de lo previsto, sí que nieva. Por si acaso, abríguese bien. Y buen viaje.

Enrique Monasterio dijo...

"Vamos a ver si predicamos y escuchamos, señor Enrique Monasterio".
Esta advertencia me ha gustado, Jose. Sobre todo por lo solemne que te me pones.
Yo no he dicho nada malo de la DGT. Al contrario, la "escucho" como tu me aconsejas, y "predico" sus aciertos: gracias a la ella la carretera estaba vacía.

Clara dijo...

El problema es el siguiente: Qué hago con las cadenas si cuando tengo que usarlas tengo los dedos congelados, la mente confusa, los cristales de las gafas llenos de copos de nieve, y a pesar de que me he visto siete veces el vídeo del RACE sobre cómo poner las cadenas, cuando llega la hora de la verdad... las cadenas me parecen un galimatías irresoluble...

En fin, un día salí de mi ciudad con las cadenas puestas porque me dijeron que a veinte km. las iba a necesitar, y después de conducir durante cuarenta minutos sobre una carretera limpia, y venga que a pegar botes por culpa de las cadenas, me paré y tuve que pedir auxilio para... ¡¡quitar las cadenas!!

Disfrute del viaje, Don Enrique

Pierre Nodoyuna dijo...

Vitoria/gasteiz. No le paso ni una eh???

Anónimo dijo...

Todos podemos mostrarle nuestra opinión pero sobre ciertas cosas de las que dice jose opino deferente por ejemplo que solo por ser sacerdotes pueden mostrar cierto orgullo(lo siento,es que necesitaba decirlo ya que ser sacerdote debe ser lo mejor y muy importante =D)
Mis mejores deseos y gracias por escribir todos los días en el blog.

Maria dijo...

Pues en el interior de Alicante no hemos tenido un problema, sino muchisimos a causa de la nieve.
Durante todo el día de ayer(lunes), no dejó de nevar en esta zona,acompañado de fuertes ventiscas.
Muchas gracias por su blog.Lo sigo todos los días.

Almudena dijo...

Trabajo en un servicio de emergencias y el País Vasco está, como de costumbre, algo mal... pero el gordo del mal tiempo se lo ha llevado levante por goleada. Si hubiera ido por allí, otro gallo cantaría

cristina v dijo...

Jose, no tiene nada que ver la sencillez y la humildad con el toque de humor que le ha dado don Enrique a su entrada de hoy. El, además de ser un buen predicador tiene una paciencia infinita, escuchando horas y horas metido en un confesionario te lo digo yo por experiencia.
Lo siento do Enrique, he estado con la gripe y no he podido agradecerle la novena tan bonita y el tiempo que nos ha dedicado. Le deseo una santa y feliz Navidad, y acuérdese de encomendar mucho a Ana y a sus hijas en éstas fiestas tan entrañables.Gracias

Isa dijo...

Jose, no es para ponerse así...de vez en cuando (¿o siempre?) hay que tomarse la vida con humor, y gracias a Dios don Enrique lo hace y nos hace partícipe de ello.
¿Qué tiene que ver la humildad y tus amigos sacerdotes con don Enrique? en esta tierra nadie es perfecto, amigo.
Por cierto, más quisiera yo tener su humor...("su humor" de usted, claro...).

Bernardo dijo...

Las cadenas en invierno son como el casco para la moto: es totalmente inútil y un estorbo, pero cuando llega el momento en que se necesita, ya es muy tarde para ponérselo.

El domingo metí las cadenas en el maletero, y ahí se quedan hasta que se pase la ola de frío siberiano.